Inés

Madre

Madre, que linda noche
cuantas estrellas
abridme la ventana
que quiero verlas.

No, hija mía no
que estás enferma
y el aire de la noche
dañarte pueda

Madre, siento la música
que lejos suena
son los mozos que rondan
a las mozuelas.

Madre a mi no me rondan,
¡Jesús, que pena!
antes que raye el día
ya estaré muerta.

No hija mía, no
no digas eso
corre vente a mi lado
dame otro beso…

Cuantas veces me habrá cantado mi madre esta canción de tiempos lejanos y que pena me ha dado siempre pues su final es dramático.

Hace mucho que dejó de cantarla, una maldita enfermedad que borra los recuerdos hasta de los seres más queridos le impidió seguir cantándome y seguir conociéndome.

¡Qué mujer era mi madre! ¡Qué grande era!

Ya no lo es. El pasado día 3, en silencio, sin molestar, sin sufrir y dulcemente, como ella se merecía, se marchó para siempre de nuestro lado. Creo en Dios y por eso creo que algún día la encontraré esperándome con los brazos abiertos para volver a besarme y a cantarme.  Ahora sólo me resta llorar su ausencia en cada momento, en cada detalle y recordarla. Intentar olvidar esos años en que mi madre ya no era la mujer que había sido siempre y rememorar esos tiempos anteriores a la enfermedad.

Desde la falsa tranquilidad que dan unas pastillas relajantes de hierbas quiero hacerle este pequeño homenaje a la mujer que me dio la vida, a la luz de mis ojos, al apoyo contante, a esa mujer que me enseñó a amar la lectura y que nunca puso una pega para comprarme libros. Esa persona que me compró todos los cuentos que tenía a su alcance para que yo leyera.

Inés

El sol de mi vida se apagó hace dos días, en el día más grande para las madres, en el día en que ella quiso hacerle un regalo a su madre marchándose a su lado.

Ya no la tengo, ya no la huelo, ya no la acaricio, pero siempre estará en mi.

Te quiero mama, te quiero con todo mi ser y con toda mi alma.


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24 pensamientos en “Madre”

  1. Te acompaño en estos momentos tan tristes, las palabras que recibas no mitigarán tu dolor, pero te aseguro que todas las que nos ha pasado esa pérdida la sufrimos como ninguna y a medida que pase el tiempo será el mejor recuerdo de tu vida. Hace diez años me pasó con mi madre y su presencia es continua a mi lado. Saludos y fuerza!

  2. Aunque ya te lo dije por facebook, te lo digo también por aquí… Lo siento muchísimo.. Las palabras ajenas no consuelan nada y menos las virtuales, lo sé, pero realmente siento mucho tu perdida. Espero que sepas encontrar la serenidad suficiente y continúes adelante con su recuerdo siempre presente. Un beso.

  3. Mucho ánimo en estos momentos tan duros. Mi suegra también se fue un Día de la Madre tras una larga enfermedad. ¿Cómo personas tan especiales iban a marcharse en un día vulgar o anodino? Llora y disfruta sus recuerdos.

  4. Un homenaje precioso, Eva. Piensa que ya ha dejado de sufrir y que desde donde está, vuelves a tenerla porque ya ha vuelto a ser la que era. Ya no está enferma. Un beso muy grande.

  5. Me has puesto los pelos de punta Eva. Mi madre también se fue un día de la madre, hoy hace 18 años, y aún tengo la sensación de que fue ayer mismo. Nunca nada sigue igual. Tuve/tuvimos que reinventar la vida aunque la gente te diga que todo sigue. No sigue nada; es una sombra demasiado grande en el corazón y sólo vale que hagas un trasplante.
    Mucho ánimo y muchos besos.

  6. Yo la perdí a los 62 años, somos 7 hermanos y la sigo añorando todos los días, disfruta de sus fotos, sus recuerdos, enseñanzas y escribe sobre tu relación con ella, a mi me ha ayudado mucho, un beso.

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