,

Betsabé

betsabeEsta novela reeditada por Nórdica Libros y escrita en 1986 es una de las historias de la Biblia que ha sido novelada. La novela cuenta la historia de Betsabé, esposa del Rey David y madre del Rey Salomón (el del juicio salomónico).

Betsabé había sido anteriormente esposa de Urías. David se enamoró locamente de esta mujer y la hizo suya. Para acallar este hecho, el rey mandó a Urias al frente de batalla consiguiendo así que muriera y quedarse él con Betsabé, que sería una de sus numerosas esposas pero la preferida.

A lo largo de la novela vemos la  sútil manipulación , de fémina, que  Betsabé hace de David para conseguir que el trono sea para su hijo Salomón. Con un lenguaje cercano al lector, el autor nos presenta a uno de los protagonistas más famosos del Antiguo Testamento, David.  Nos descubre la extraña relación del hombre con Dios unos mil años antes del nacimiento de Cristo. Cómo un personaje tan influyente como puede ser un rey pone en boca de Dios todo lo que él tiene que hacer, ya sean asesinatos, castigos, amores, hijos… todo. Para él todo se lo ha dicho el Señor al que oculta en su tienda junto con el Arca de la Alianza. La utilización de todo lo que sea necesario para alcanzar sus objetivos personales. Leeremos como Amnón viola a su hermanastra Tamar, Absalom mata a su hermano por este delito y David castiga a éste último por el asesinato de su hermano.

A este acto de Amnón, García Lorca le hizo un poema  dentro de su Romancero Gitano que aquí os copio, un poco largo así que si queréis recrearos en la literatura de Lorca hay que leerlo, si no pues lo dejamos para otro momento.

THAMAR Y AMNON

La luna gira en el cielo
sobre las sierras sin agua
mientras el verano siembra
rumores de tigre y llama.
Por encima de los techos
nervios de metal sonaban.
Aire rizado venía
con los balidos de lana.
La sierra se ofrece llena
de heridas cicatrizadas,
o estremecida de agudos
cauterios de luces blancas.

Thamar estaba soñando
pájaros en su garganta
al son de panderos fríos
y cítaras enlunadas.
Su desnudo en el alero,
agudo norte de palma,
pide copos a su vientre
y granizo a sus espaldas.
Thamar estaba cantando
desnuda por la terraza.
Alrededor de sus pies,
cinco palomas heladas.
Amnón, delgado y concreto,
en la torre la miraba,
llenas las ingles de espuma
y oscilaciones la barba.
Su desnudo iluminado
se tendía en la terraza,
con un rumor entre dientes
de flecha recién clavada.
Amnón estaba mirando
la luna redonda y baja,
y vio en la luna los pechos
durísimos de su hermana.

Amnón a las tres y media
se tendió sobre la cama.
Toda la alcoba sufría
con sus ojos llenos de alas.
La luz, maciza, sepulta
pueblos en la arena parda,
o descubre transitorio
coral de rosas y dalias.
Linfa de pozo oprimida
brota silencio en las jarras.
En el musgo de los troncos
la cobra tendida canta.
Amnón gime por la tela
fresquísima de la cama.
Yedra del escalofrío
cubre su carne quemada.
Thamar entró silenciosa
en la alcoba silenciada,
color de vena y Danubio,
turbia de huellas lejanas.
Thamar, bórrame los ojos
con tu fija madrugada.
Mis hilos de sangre tejen
volantes sobre tu falda.
Déjame tranquila, hermano.
Son tus besos en mi espalda
avispas y vientecillos
en doble enjambre de flautas.
Thamar, en tus pechos altos
hay dos peces que me llaman,
y en las yemas de tus dedos
rumor de rosa encerrada.

Los cien caballos del rey
en el patio relinchaban.
Sol en cubos resistía
la delgadez de la parra.
Ya la coge del cabello,
ya la camisa le rasga.
Corales tibios dibujan
arroyos en rubio mapa.

¡Oh, qué gritos se sentían
por encima de las casas!
Qué espesura de puñales
y túnicas desgarradas.
Por las escaleras tristes
esclavos suben y bajan.
Émbolos y muslos juegan
bajo las nubes paradas.
Alrededor de Thamar
gritan vírgenes gitanas
y otras recogen las gotas
de su flor martirizada.
Paños blancos enrojecen
en las alcobas cerradas.
Rumores de tibia aurora
pámpanos y peces cambian.

Violador enfurecido,
Amnón huye con su jaca.
Negros le dirigen flechas
en los muros y atalayas.
Y cuando los cuatro cascos
eran cuatro resonancias,
David con unas tijeras cortó
las cuerdas del arpa.

14 comentarios
  1. Susana
    Susana Dice:

    Me encanta como cuida Nórdica sus ediciones, seguro que este, que ya dejo anotado, también me encantará tenerlo entre mis manos. Preciosa entrada y perfectamente traído el poema.

    Un abrazo!

    Responder
  2. cutimarela
    cutimarela Dice:

    Nórdica es una editorial que he descubierto hace poco y tiene cositas muy interesantes. Gracias por la reseña, lo apunto

    Responder
  3. Ale
    Ale Dice:

    David, David…es uno de mis preferidos de la Biblia…porque finalmente reconoció que había hecho mucho mal y me encantan sus salmos…especialmente ese donde, arrepentido, le dice a Dios que le cambie su corazón por uno nuevo. Betsabé debe haber sido una mujer fascinante donde, teniendo ya varias esposas, David mata a un hombre para hacerse con ella. Lo apunto en mi lista. ¡Gracias Eva!

    Responder
    • Eva (Admin)
      Eva (Admin) Dice:

      Para mí David era mi preferido ¡desde que vi una película de Richard Gere. jijiji. lA novela te hace ver todas esas facetas de este personaje, si te gusta creo que la novela también.
      Un besote.

      Responder
  4. @scen
    @scen Dice:

    Precioso poema. No conocía el poema ni la historia. La verdad es que cojes las historias del antiguo testamento y encuentras algunas tremendas.
    Y eso de “que sería una de sus numerosas esposas pero la preferida”… bueno,siendo así, ya me quedo más tranquila.

    Besos.

    Responder
  5. carmen
    carmen Dice:

    Me ha encantado que ilustres el post con un poema de Lorca, mi poeta favorito. Ana lee el Romancero gitano, te va a gustar

    Responder
    • Eva (Admin)
      Eva (Admin) Dice:

      Ay Carmencita que la culpa de esta ilustración la tienes tú y el libro que me hiciste leer para el reto (a ver si aparece pronto el del 2010) y el que me regalaste el jueves.

      Responder
  6. estodevivir
    estodevivir Dice:

    De veras soy la primera? No puedo creerlo, debe haber un error.. yo que siempre llego de última, cuando llego, claro… bueno, en todo caso me encantó la poesía de Lorca, te confieso que nunca leí el Romancero Gitano así que buena muestra me has traído, el tema del libro no me atrae mucho, pero el post que has hecho está precioso. Un abrazo, Ana.

    Responder
    • Eva (Admin)
      Eva (Admin) Dice:

      Pues sí Ana, eres la primera jijijiji. El romancero gitano es una maravilla de la poesía española te invito a que lo leas, creo que disfrutarás, en él podrás apreciar el terror hacía la socidad y los cánones de la época.

      Responder

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Participa y deja un comentario